Quilmes y el nacimiento del peronismo
El distrito de Quilmes, ubicado en el sur del Gran Buenos Aires, fue uno de los territorios donde el movimiento peronista echó raíces profundas desde sus primeros tiempos. Su perfil obrero e industrial, forjado en torno a la industria textil, el comercio y la actividad portuaria del Río de la Plata, lo convirtió en un terreno fértil para el arraigo de las ideas de Juan Domingo Perón y Eva Perón.
El 17 de octubre de 1945 en el distrito
El histórico 17 de octubre de 1945 tuvo en Quilmes una expresión local de enorme significado. Trabajadores y trabajadoras de las fábricas del distrito se sumaron a la movilización popular que exigía la liberación de Perón y que terminaría por marcar el rumbo político de la Argentina por décadas. Ese día, los obreros quilmeños dejaron sus talleres y se incorporaron a las columnas que avanzaban hacia Plaza de Mayo, escribiendo su propia página en la historia del movimiento.
La organización partidaria en el municipio
Tras el triunfo electoral de 1946, el peronismo comenzó a estructurarse institucionalmente en el distrito. Las primeras unidades básicas abrieron sus puertas en distintos barrios de Quilmes, constituyéndose como espacios de articulación política y ayuda social. Estas organizaciones de base fueron el vínculo entre el gobierno nacional y las necesidades concretas de las familias quilmeñas.
El peronismo y la industrialización de Quilmes
Durante los gobiernos peronistas de la primera época, el distrito experimentó un notable crecimiento industrial y poblacional. Las políticas de industrialización sustitutiva atrajeron nuevas fábricas y, con ellas, oleadas de migrantes internos que se instalaron en los barrios del sur del Gran Buenos Aires. El peronismo se convirtió para estas nuevas comunidades en una identidad política y social compartida.
La resistencia peronista
Tras el golpe de Estado de 1955 que derrocó a Perón, los quilmeños y quilmeñas peronistas protagonizaron activas expresiones de la llamada Resistencia Peronista. Las unidades básicas, aunque perseguidas, mantuvieron viva la llama del movimiento hasta el retorno de la democracia. Este período forjó la lealtad y la tenacidad que caracterizan al peronismo quilmeño hasta el día de hoy.
Una identidad que perdura
La historia del peronismo en Quilmes es inseparable de la historia del propio distrito: sus industrias, sus barrios, sus trabajadores y sus luchas. El Partido Justicialista de Quilmes es heredero de esa tradición y asume el compromiso de continuar construyendo, desde la identidad justicialista, una Argentina más justa, soberana y socialmente igualitaria.